Archivo de Febrero de 2012
Perder peso es importante pero lo es aún más no recuperarlo
Perder peso no es una tarea fácil; requiere tiempo, esfuerzo y el seguimiento de una dieta equilibrada. Incluso en algunos casos es necesario someterse a tratamientos estéticos profesionales como es el caso de la liposucción. Una pena que después de tanto esfuerzo invertido los resultados no se mantengan.
Para evitar esto sólo hay dos reglas claves: seguimiento médico y ejercicio físico. En lo referente a la primera regla, es imprescindible que un paciente que se ha propuesto perder peso a través de cualquier tratamiento o dieta sea atendido durante un mínimo de varios años. Numerosos estudios demuestran que el asesoramiento es necesario para que no se vuelvan a recuperar los kilos perdidos.
En cuanto al ejercicio físico, éste ayudará a remodelar el cuerpo tras haber perdido el peso necesario. Su intensidad puede variar y hay muchas formas de hacerlo; desde la gimnasia pasiva hasta los ejercicios aeróbicos de gimnasio. La importancia del ejercicio físico es de sobra conocida pero ¿cuáles son exactamente sus beneficios?
A corto plazo aumenta el gasto calórico realizado por el trabajo muscular, así como la sensación de bienestar. También disminuye la tensión psíquica, facilita la mejora del sueño y activa el aparato circulatorio. En cuanto a sus ventajas a largo plazo, entre estas se cuentan algunas como el aumento de la masa muscular, la prevención de desórdenes metabólicos, la protección cardiovascular y el desarrollo de la capacidad respiratoria y la consecución de una silueta más armoniosa a nivel estético y la mejora de la imagen personal.
Si en las fases de la dieta la constancia era importante aquí lo es aún más; no obstante, el incentivo será aún mayor puesto que basta con mirarse al espejo para tener presente el peso que ya se ha perdido y que no se quiere recuperar.
La alimentación equilibrada no es sólo un placer y una manera de adelgazar, también una fuente de salud
Comer es uno de los mayores placeres de la vida. Así lo piensa mucha gente y tienen razón. El problema es que si queremos que la comida no se convierta en un problema es recomendable llevar una dieta equilibrada para adelgazar; un sacrificio bastante difícil en ocasiones. Sin embargo, a cambio la alimentación sana tiene otras muchas virtudes para el organismo.
Gracias a las vitaminas y a los minerales necesario las defensas pueden hacer frente a situaciones adversas como los cambios de clima o enfermedades víricas. ¿Pero cuáles son las vitaminas adecuadas para reforzar el organismo y cuáles los alimentos que las contienen?
Las verduras crucíferas como la col, la coliflor, el brecol o las coles de bruselas son alimentos que, desde la antigüedad se utilizan para depurar y desintoxicar el organismo por su elevada concentración de calcio y fibra, ideal para mejorar el tránsito intestinal y prevenir la hipertensión. Para reforzar las defensas, la vitamina C es una de las más adecuadas; alimentos como los berros (que además son una excelente fuente de minerales) o el perejil (rico en calcio y en antioxidantes) son algunos de los que la contienen.
El apio, por su parte, es otro de los alimentos desintoxicantes más necesarios puesto que ayuda a la disminución del ácido úrico y de los residuos tóxicos además de contener mucha fibra. Para regular los niveles de glucosa y reducir la masa corporal los cítricos son los alimentos más adecuados; el pescado azul y sus niveles de Omega 3 para favorecer el riego sanguineo; el aceite de oliva para reducir el colesterol malo y el azúcar en la sangre y las legumbres y los cereales integrales para reducir la obesidad y la absorción de grasas y azúcares.
Cada alimento tiene su función y nombrar algunos es solo un ejemplo de las muchas ventajas que puede tener una alimentación equilibrada. Si además se pretende conservar la línea, una buena opción es someterse a un test de alimentos para comprobar cuales son los que mejor asimila el organismo de cada uno. Las posibilidades para adelgazar y mejorar la salud a la vez son infinitas.

