El cuerpo también se cuida mediante otras técnicas además de con los tratamientos estéticos
Existe una gran variedad de técnicas de relajación que tienen efectos beneficiosos para la salud y la estética. Una de ellas es el watsu o el masaje acuático. Esta técnica se engloba dentro de la hidroterapia y consiste en un masaje japonés que se aplica en una piscina de agua templada; en estas condiciones el cuerpo pierde su peso y los movimientos son más lentos y suaves y es esto lo que aprovecha el watsu.
El efecto relajante del agua caliente y la libertad de movimiento permitida en este medio son dos factores que hacen que el watsu tenga beneficios sobre la columna vertebral y las articulaciones así como sobre los trastornos musculares y óseos y sobre la migraña. A esto hay que sumar la calma que proporciona al organismo, lo cual alivia problemas como el estrés, la falta de energía o el insomnio.
Pero, ¿cómo se lleva a cabo la técnica del watsu? Durante las sesiones, que duran aproximadamente una hora, el terapeuta apoya, alarga y masajea los puntos de tensión muscular para favorecer el flujo sanguíneo. Los músculos se estiran de manera suave y gradual para contribuir a su movilidad y flexibilidad.
Saber o no nadar no es un inconveniente para llevar a cabo esta técnica puesto que el agua sólo ha de cubrir hasta el pecho a la persona que recibe el masaje. Aunque el watsu se está aplicando sobre todo en personas con enfermedades óseas o musculares cualquiera puede recibirlo y beneficiarse de sus ventajas, de hecho ya se ha adaptado a las necesidades específicas de deportistas o embarazadas.
Al igual que se cuida la piel con tratamientos faciales y el cuerpo con técnicas como la gimnasia pasiva, el watsu puede ser un complemento más para la salud y el bienestar.

